La Junta de Gobierno, después de haber comprobado la cantidad de hermanos que hace uso de nuestra pagina en internet, se ha planteado la necesidad de abrir nuevas secciones para ayudar a todos los hermanos que lo deseen en su formación cristiana y cultural.
Dedicaremos nuestro esfuerzo a favor de la virtualidad de los ejercicios piadosos y celebraciones litúrgicas, hasta la profundización espiritual y doctrinal en el significado de los misterios que veneramos.
Emplearemos una pedagogía popular inspirada en la pedagogía de evangelización hasta el desarrollo de una intensa vida cristiana en el interior de sus actividades de oración, formación y acción. Con ello pretendemos que todo aquel que lo desee se comprometa a cuidar y cultivar su formación.
Abrimos un apartado destinado a la formación bíblica con un solo compromiso que no es otro que el de leer el Evangelio.
Compromiso sencillo pero interesante porque nos obliga a ponernos en contacto con la Palabra de Dios y descubrir que nos aporta esa palabra a nosotros que vivimos en un mundo muy complejo y en unos momentos tan difíciles y todo acercamiento a la Palabra de Dios pues nos da esperanza, nos da un poco de vida, de fortaleza y también de conuelo en los momentos difíciles.Viendo entonces que tener la Palabra de Dios en las manos es una suerte, queremos que se incorpore a la vida de nuestro hermanos como algo habitual, como algo norma, lo mismo que tenemos la Eucaristía semanal, pues tenemos una presencia bíblica todos los meses. Donde poco a poco vamos perfeccionando, sin grandes pretensiones en el sentido de ir sistematizando el camino distante, sino simplemente acercándonos a lo que dice Jesús en el evangelio, porque cuando Jesús enseñaba, tampoco se proponga decirle a las gente, mira esto es lo primero, esto lo segundo o lo tercero, lo cual le podría abrir una llave. Cuando hablaba lo hacia de la vida, de la realidad, de lo que surgía y eso iba iluminando la vida de las personas. Pues que con ese criterio de tener el Evangelio en la mano, como aquellas gentes, conversemos, reflexionemos sobre las cosas de Jesús, que nos viene muy bien a todos nosotros.
Será una lectura serena, tranquila, donde uno empiece a disfrutar con las cosas de Jesús, con lo que me dice el texto.
La lectura es un deber para los cristianos, pues la lectura requiere un complemento y este es oración con el Evangelio, dialogar, conversar con Jesús de tu vida, de tus esperanzas, tus problemas, tus alegrías, tu hermandad, tu mundo, etc.
Se establece también además de la lectura una relación a sola con Jesús, porque Jesús nos libera, no es una teoría, sino un dogma, es una persona con la que el cristiano esta llamado a tener una relación de cercanía, de convivencia y el texto te lleva a la oración a desarrollar esa dimensión de relación con Dios. Además te lleva a iniciar una inquietud que tenemos todos nosotros, la inquietud de la deflexión, del estudio de cultivar nuestra formación, además de leer, de orar, nos proporciona una real mística de amor.
El estudio de la Palabra de Dios forma parte del componente de nuestras vidas. Y por ultimo, el componente que es más importante de todos, que lo que he leído, lo que he orado, lo que he estudiado, haber si va pasando a mi vida diaria, a mi vida cotidiana, decir: si hablamos de perdón, haber si yo voy aprendiendo a perdonar, si hablamos de servicio, haber si yo voy aprendiendo a practicar el servicio, si hablamos de renuncia a la violencia, haber si yo voy cada día con un talante más pacificador por la vida. Si el texto nos habla que no condenemos, de que no empujemos, de que no maltratemos, de que no pensemos mal de las gentes, haber si lo estoy pasando a mi vida cotidiana, porque sino el estudio bíblico, la reflexión se nos queda en la cabeza como en un ordenador y sabemos mucho de Jesús y opinamos mucho y conversamos mucho y hablamos, pero luego la vida va por otros caminos y a la vida no la acompaña la cabeza, que es la que tenemos que tener en ella, no es lo que luego yo vivo
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El Evangelio pretende ser eso, dichosos los que escuchan, los que leen, los que estudian la Palabra de Dios y la llevan a la práctica en sus vidas públicas. Luego lo ideal es que vayamos cogiendo el mensaje evangélico haciendo experiencia de él llevándolo a la vida cotidiana de cada uno. Pues eso significa tener amor por la paz, no sólo una lectura, sino los compromisos.
Esperamos y deseamos que esta nueva iniciativa tenga buena acogida entre todos nuestros hermanos. Y todo aquel que lo desee a partir de hoy ira encontrado nuevo material en esta nuestra página.

