Los cuatros Evangelios son el tesoro del Nuevo Testamento, es con lo que nosotros mejor nos sentimos y además no pasan, sino que siempre están de actualidad, no se ponen nunca viejos y no lo supera nadie. Son de una riqueza interminable. Tener los cuatro Evangelios es una suerte, sin lugar a duda es los mejor de toda la Biblia. La Palabra de Dios y el Pan de la Eucaristía son el tesoro de los cristianos. La Palabra que instruye y el pan que alimenta la vida de los auténticos seguidores de Cristo. Sin estos dos requisitos no hay cristiano. Intentaremos hacer una pequeña presentación de los cuatros evangelistas, una reflexión muy fácil de estos cuatros libritos, que en el fondo contienen a Jesús, y que cada vez que queremos saber algo de El, nos ponemos a leerlos. Marco, Mateos, Lucas y Juan son los autores.
Los tres primeros son los llamados sipnosticos, que son los que eran leídos en las Asambleas y Comunidades y que entre ellos hay mucho parecido y muchas coincidencias.
Además de estos tres, está el Evangelio de Juan que es independiente, no tiene parecido con los otros tres, trata de las mismas cosas y de la misma persona pero con otros planteamientos.
Ante de aparecer estos cuatros Evangelios, había muchos más Evangelios y estos son los llamado Apócrifos, que no eran leídos en las Asambleas sino que se leían de manera privada.
Haremos una didáctica, para que a través de unas imágenes poder gravar en nuestras cabezas una visión rápida de cada uno de los evangelistas reconocidos por la Iglesia. Tener una visión de conjunto y la relación de los Evangelios entre ellos y por si alguien nos pregunta por Marco, Mateos, Lucas o Juan, sepamos responder de una manera rápida y con certeza de lo que hablamos.
Siempre es bueno recordar como se han formado los Evangelios, es una cosa estupenda que la tengamos siempre clara en la cabeza.
Aunque el primer Evangelio que nos encontramos en la Biblia es el de Mateos, este no es el primero cronológicamente, sino que el primero que se escribe es el de Marco.
Para Estas breves reflexiónes sobre los Evangelios de Marco, Mateos, Lucas y Juan. Hemos empleado una dinámica un tanto metafórica, que no es realidad verdadera, pero que nos ayuda para tener una idea clara de los evangelistas y de su forma de escribir sus Evangelios. La coincidencia entre ellos, su elaboración propia y la antigüedad de sus escritos.
